La vida gira en espiral

Sobre el material grabado por estas bandas y aparte del ya mencionado Apocalipsis, “Chusco” grabó en 1996 el compilado Plaza Sésamo Baren cassette y lo lanzó en enero de 1997. Es el mismo trabajo al que se refiere el artículo con el que inicia esta investigación. “Ya fueron vendidas 200 (unidades de 400) el día de su lanzamiento, el pasado sábado 11 de enero, a las 11 de la noche. Asistieron 220 personas, no hubo destrozos, tocaron seis de los ocho grupos y se anunció que el bar desaparecerá el próximo domingo […] El costo total de la producción de este trabajo fueron $600.000. Se han recuperado $615.000. El proyecto maduró en agosto del año pasado. Ese es el rock” (Redacción, 1997). Lo que no menciona el artículo fue que en el concierto del lanzamiento del cassette se repartieron “pasteles cósmicos”, que no era precisamente el nombre de una banda.

Cassette compilado de Plaza Sésamo Bar

El cassette contiene ocho bandas de la escena: Quekabra, Secra, Sahara, Doña Doris, Las Vacas, Martín el Trasteador, DiosHaMuerto y Los Mequetrefes. Sobre cómo sonaban aquellas bandas y cuáles fueron sus influencias, puedo anotar que en el caso de Doña Doris, una de las bandas que abrazó el sonido latino desde sus inicios y que despuntó más rápido en la escena, su sonido era más latino porque contenía ska, reggae y punk, influencia que vino de agrupaciones como Los Fabulosos Cadillacs, The Mighty Mighty Bosstones, Fishbone y La Maldita Vecindad. Pero cuando se lanzó el cassette ya se estaba desintegrando. De hecho la reseña del concierto menciona que la banda “estuvo aceptable aunque no hubieran ensayado junta en los últimos dos meses” (Redacción, 1997).

Las Vacas tenía un sonido oscuro y letras depresivas, incluso miserables. Los títulos de las canciones dan buena cuenta de ello: El que barre confetti, Dependencia, Hielo, Esclerósis y Dame la muerte. A diferencia del resto de bandas de la escena que tenían un sonido más cercano al grunge y al indie norteamericano, el sonido de Las Vacas estaba fuertemente influenciado por bandas británicas del new wave y el post punk como The Cure, Bauhaus y Joy Division. Oficialmente solo publicaron dos canciones en Subterránica, un compilado de bandas underground en las que también están los ya mencionados Yuri Gagarin y los Correcaminos, Charconautas y Ultrágeno (la banda de Amos Piñeros después de Catedral). Subterránica contiene Luna sobre el pozo y El que barre confetti. “Chusco” también publicó en 2015 los demos completos de Las Vacas en SoundCloud. Las Vacas y el grupo de punk L.M.P. fueron las primeras bandas caleñas en presentarse en la tercera edición del festival Rock al Parque de Bogotá en 1997. La presentación de Las Vacas fue para el olvido, pues sus integrantes ya se habían separado y mucha de la hostilidad entre ellos salió a flote durante la presentación. Incluso en el lanzamiento del cassette no tocaron “por falta de personal”. El vocalista Mauricio Campo y el baterista Salvatoy Aguilera fueron parte de los miembros fundadores de Superlitio. Actualmente ninguno de ellos forma parte del grupo. También integraban las Vacas, Pablo González en guitarra y Bernardo Arzayús en el bajo.

Sahara fue una banda con un sonido grunge y riffs gruesos como los de Jerry Cantrell de Alice in Chains, cortesía de Alejandro Lozano, el guitarrista líder de Superlitio. Tenía letras ingeniosas y filosóficas muy críticas compuestas por Mauricio Vergara, “Morris”. “Morris” era ya un viejo conocido de la escena pues había tocado con dos bandas del Colegio Alemán (Black Eagles, de la cual era el cantante, y Der Schatten, con la que tocó la batería) en uno de los conciertos fundacionales de la escena rockera caleña: Decibels, realizado el 2 de marzo de 1991 en los antiguos talleres del tren, en lo que hoy es el centro comercial Chipichape. Sahara nunca publicó un disco en solitario y lo que se conoce de la banda son las tres canciones publicadas en Apocalipsis (Sensación, Sanaoria, Sicodelia), las dos del cassette Plaza Sésamo Bar (Intro y No Color) y una canción con título desconocido que encontré en video en los archivos de Telepacífico. Para el lanzamiento del cassette, al igual que Las Vacas y Doña Doris, se estaban separando, pues la crónica del concierto menciona que “tocaron con ausencia de elementos” y que Fernando, el bajista, “no pudo llegar de los Estados Unidos, (por lo que) su trabajo fue remplazado por una secuencia en el sintetizador”.

Gif de la banda Sahara

Camilo Flores, también conocido como DiosHaMuerto, al igual que Marco el “Vampiro”, también conocido como TraumaEra, fueron proyectos musicales que exploraron un sonido electrónico más oscuro, con influencias de Depeche Mode y Estados Alterados en su versión más electrónica y menos rock y pop. Combinaban techno, synth pop y dark wave y producían completamente en sintetizadores y teclados tocando en vivo, sin el uso de samples. Si bienTraumaErano hace parte del compilado de Plaza Sésamo, tocó varias veces allí.

Los Mequetrefes fue una banda tributo a The Doors cuyo cantante Juan Felipe Castro, “Chimborrison”, es muy recordado por su personificación pirata del poeta norteamericano Jim Morrison. Solo grabaron la canción Mar en el cassette de Plaza Sésamo y ésta tiene un marcado sonido Seattle con ese rock meloso a medio camino entre Porno for Pyros, Blind Melon y el Soda Stereo de Dynamo (1992). El tecladista era Pipe Bravo, que cuando la banda estaba en modo Doors, al igual que Manzarek, hacía bajos con la mano izquierda y los riffs en el teclado con la derecha. Es uno de los miembros fundadores de Superlitio y actualmente es la voz principal, los teclados y la guitarra. A mediados y finales de la década tocó con Doña Doris, Tino Núñez de Tino y los Asperillos y Quekabra.

Martín el Trasteador no publicó su EP La Fundación grabado en 1997, sino hasta el 2016. Lo hizo en SoundCloud e incluye Miguelito y la fundación del mar, El Niño y la lonchera (los mismos cortes que están en el cassette de Plaza Sésamo) más dos canciones adicionales: Oceanográficas tizas de papel y Sr. Kriptonita. Tanto las temáticas como el sonido de sus canciones bebían mucho del sonido de las bandas norteamericanas Primus y, en menor medida, de Rage Against the Machine.

"Martin El Trasteador" - 1996

Quekabra publicó Alambique de juguete en 1997, su primer álbum, con un sonido híbrido de corte funk, grunge, atmósferas psicodélicas experimentales por ahí, gotas de bossa nova por acá y en el que se identifica la influencia sonora de bandas como Jane’s Addiction, Red Hot Chilli Peppers y los riffs de bajo de Pedro Rovetto que conducen las canciones mientras la guitarra de Jairo Londoño se deshace en ritmos funky. Quekabra fue una de las bandas que hizo todo el circuito de la década: estuvo en Notas Radioactivas en 1993, participó en el Cali Rock del 94 y el 95, fueron la banda de planta de Maloca y Plaza Sésamo y luego se separaron en 1997 antes y durante la grabación de Alambique de juguete. Con unas letras que hablan de ser joven en Cali en los 90, se pueden trazar influencias de Andres Caicedo, Henry Miller, la revolución sandinista y hasta de sor Juana Inés de la Cruz, por ello Quekabra puede ser considerada la banda intelectual de Cali. El Alambique de juguete es un disco que no está en plataformas y que su formato CD es muy difícil de conseguir porque se prensaron sólo 500 copias.

Gif de la banda Quekabra
1997 fue, en definitiva, el año en que se publicó la mayoría de los trabajos de esta escena y también en el que las bandas se desintegraron pues muchos de los músicos se graduaron del colegio y tuvieron que escoger entre dedicarse a la música o escoger otra carrera profesional.

Ese mismo año Secra, banda integrada por Jacobo Álvarez en la voz, Javier Díaz en la guitarra, Alejandro Navarro en el bajo y Mauricio Rodriguez en la batería, publicó Bienvenido a mi cabeza, el CD que contiene influencias del metal gótico de grupos como Type O Negative y The Cult.

intetrantes de Secra

También en 1997 se formó Superlitio, un supergrupo caleño integrado por miembros de Las Vacas (Mauricio Campo, voz, y Salvatory Aguilera, batería), Sahara (Alejandro Lozano, guitarra), Doña Doris (Pipe Bravo, teclados, guitarra, voz) y Quekabra (Pedro Rovetto, bajo). Ellos se reunieron a ensayar en la casa de Salvatory y en Plaza Sésamo y grabaron Marciana en menos de un mes sin presentarlo en vivo, algo inusual en la escena caleña. En el disco es notoria una fusión de influencias muy particular que incluye rock, disco, funk, house, vallenato y hip hop y, en general, todas las influencias que podía recibir un adolescente en la Cali de los años 90: la banda mexicana Fobia, Technotronic, el vallenato de La gota fría, 2 Unlimited, los Beastie Boys y el disco de Lipps Inc. Se prensaron 500 unidades que se vendieron rápidamente, algo que no había ocurrido hasta entonces con ninguna otra banda de rock en la ciudad.

En El Sonido Mostaza, el segundo disco que grabaron dos años después, hay ecos de los primeros discos de Babasónicos, el ¿Dónde jugarán las niñas? de Molotov y las fusiones de Illya Kuryaki & The Valderramas con atmósferas que evocan el sonido trip hop de Bristol de bandas como Propellerheads y una descarga techno rock que tiene influencias del big beat de Chemical Brothers.

Estos últimos cuatro discos, Alambique de Juguete, Bienvenido a mi cabeza, Marciana y El Sonido Mostaza tienen en común otro actor que fue fundamental, junto con Plaza Sésamo, en la consolidación de la escena caleña: Resaca Records. Resaca, acrónimo de Records Santiago de Cali, fue un sello disquero independiente creado en 1997 por Germán Ocampo y Javier "Repollo" Arias, vocalista de Quekabra, con el objetivo de promover y profesionalizar el rock caleño. Este sello nació como su proyecto de grado en la carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad del Valle. Su objetivo fue emular otro sello independiente, el recordado Culebra de México, aspirando a funcionar como la parte productora que graba nuevos artistas para que una casa disquera grande se encargara de la distribución (algo así como Resaca-Sony o Resaca-EMI).

Tesis Resaca Records

El primer disco que Resaca grabó, produjo y publicó fue Alambique de juguete de Quekabra, la banda que el mismo Repollo lideraba en ese entonces. Sin embargo, ese no era el plan inicial. La idea original fue grabar el primer disco de La Vacas, pero dada la naturaleza conflictiva del grupo, se pelearon en medio de la grabación del disco, se separaron y mandaron todo “pa’ la mierda”. La solución más sencilla que encontró Repollo fue grabar 16 canciones de los montones de demos que Quekabra tenía acumulados de los últimos cuatro años, desde 1993. Meses después Pedro Rovetto le contó a Repollo que tenía otra banda con varios músicos del parche e inmediatamente empezaron a grabar el Marciana de Superlitio, que fue un éxito comercial y le dio un impulso al proyecto, al punto que Resaca también publicó, ese mismo año, Bienvenido a mi cabeza de Secra y al año siguiente, en 1998, Locombia, de la banda punk Los Malparidos. L.M.P. tenía un sonido fuertemente influenciado por los Ramones y el sonido californiano de Nofx, Pennywise y Bad Religion.

A finales de la década, El Sonido Mostaza (1999) de Los Superlitio fue el último disco que publicaron Arias y Ocampo en los 90. En 2004 Superlitio firmó con Cielo Music Group, un sello indie norteamericano y lanzaron Tripping Tropicana y desde entonces se han mantenido independientes, y haciendo algunos acuerdos con disqueras como Sony Music Group en Colombia. Resaca volvió a editar, en 2006, el álbum Transporte del grupo indie y dream pop del mismo nombre. No volvieron a editar nada más.

Doctor Faustus es considerada una banda bisagra entre el rock latino y el rock alternativo de los 90 por sus influencias de Santana y Dream Theater. Su álbum Signo Animal fue editado en cassette en 1997, un destino común para muchas bandas de la escena.

La mayoría de las bandas grabó en cassette porque el presupuesto se agotaba antes de poder prensar un CD.

Los costos de grabación en estudios como Nieto Producciones o Armony Records eran tan altos que el presupuesto solía agotarse en la grabación, sin dejar dinero para prensar los CDs. La solución era copiar las canciones en cassettes, tipo demo, lo que limitaba su difusión, especialmente en radio. Esto fue justo lo que le ocurrió a la banda con Signo Animal.

Dr. Faustus fue una de las bandas que también atravesó toda la década haciendo parte en sus inicios de la banda de hard rock Antología, hasta que José Garrido se retiró para formar su propio proyecto junto con Isabel Torres, su esposa, para participar en Cali Rock como Dr. Faustus. Así grabaron La muerte bruja y La vida gira en espiral. Hacia finales de la década, Dr. Faustus se convirtió en La Espiral, un supergrupo caleño con José e Isabel en la voces, Pedro Rovetto en el bajo, Jairo Londoño en las guitarras y Andy Goldsborough en la batería, todos ellos antiguos compañeros de Quekabra, además de Pipe Bravo en los teclados. Lograron grabar un gran álbum de funk electrónico lleno de soul y acid jazz, llamado Electrosoul que publicaron en 2003. José Garrido ha seguido vigente en la escena local a lo largo de las décadas subsecuentes con bandas como Coyote Rojo.

Subsónica fue una banda inesperada, pues sus integrantes eran un par de años más chicos además de hacer roadies y trabajar para otras bandas. En 1996 publicaron su primer demo en un cassette. Se llamó Ashnar porque la banda dice que fue contactada por un alienígena del mismo nombre. Esto ocurrió durante un retiro en Felidia, en la zona rural de Cali, en el que Ashnar les pidió que dejaran las drogas y el sexo. Su música, como en Trompe le Monde y Bossanova de los Pixies, tiene temas surrealistas relacionados con el espacio exterior y los aliens. Subsónica estaba integrada por el baterista Juan Santos, uno de los socios de “Chusco” en Plaza Sésamo; Mauricio Saavedra, “Auro Sónico”, quien siguió su carrera musical en República Dominicana; el bajista Alexis Polanco, “Risas” o “Brisas” y Lina Villegas, quien hacía de segunda vocalista y manager de la banda. La formación se completaba con Pablo González, exguitarrista de Las Vacas, quien fue contratado para los teclados precisamente por no saber tocar el instrumento. Uno de los entrecruzamientos entre escenas se dio cuando Luis Felipe Caballero, tecladista de la banda de metal Legend Maker y quien sí sabía tocar, reemplazó a González en 1998.

Gif de la banda Subsonica

Ese mismo año publicaron su primer disco Contacto, un álbum fuertemente influenciado por el noise, las texturas de Sonic Youth y las temáticas de ciencia ficción, psicodelia y el asombro cósmico de los Pixies. Grabado en Armony Records, Contacto sorprendió a la escena musical por su sonido noise atmosférico y experimental, y porque bandas con más experiencia como Dr. Faustus o Las Vacas nunca pudieron prensar un CD.